Para una muestra aislada expuesta a radiación gamma, el kerma será siempre mayor que la dosis absorbida, ya que parte de la energía transferida escapa sin ser absorbida. Sin embargo, cuando existe equilibrio electrónico en un medio homogéneo y la radiación de frenado es despreciable, ambas magnitudes se igualan numéricamente, facilitando los cálculos dosimétricos en situaciones clínicas.